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PROCEDE CANDIDATURA CIUDADANA INDEPENDIENTE #Coahuila

Luego de que la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación revocara los acuerdos del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Coahuila de negar el registro al ciudadano Luis Zavala como candidato independiente, tras estudiar la sentencia, el IEPC determinó en sesión extraordinaria, que Zavala podrá empezar a partir de hoy sus actos de campaña.

Luis Zavala tendrá doce días que empiezan a contar a partir de hoy para entregar las firmas de respaldo o formatos del 0.7 por ciento de la lista de electores. Es decir, tendrá que comprobar 823 firmas de un total de 117 mil 681 electores que integran el padrón de su distrito.

También se determinó que Zavala, tendrá un presupuesto de 54 mil 500 pesos, el equivalente a lo que recibe un partido de reciente creación, mismo criterio que se utilizará para los tiempos en radio y televisión.

Debido a que Zavala comenzará su campaña en calidad de aspirante a candidato, mañana  se empezarán a imprimir dos distintos modelos de las boletas y actas electorales. Un modelo contendrá el nombre de Luis Zavala y el otro no, de tal manera que después de terminados los doce días de plazo para recaudar las firmas, se aprobará o negará su registro y se utilizará una u otra boleta en la votación.

Puntos

– En doce días a partir de la notificación, Zavala debe entregar los formatos para completar el 0.7 de la lista de electores.

– Le asignaron para gastos de campaña 54 mil 500 pesos.

– Se imprimirán dos modelos de boletas y actas electorales, uno contendrá la fórmula integrada por Zavala y la otra no, por si no logra completar los requisitos.

 

 

A continuación, publicamos el mapa de Saltillo, en donde queda marcada la división por distritos, en este caso el Distrito III:

Mapa, haga click para verlo en pantalla completa.
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Le tienen miedo a las candidaturas independientes

Siempre he apoyado este tema porque en la política, al igual que en la economía, es mejor la competencia que los monopolios.

Por: Leo Zuckerman.

Meses van y meses vienen y los partidos políticos siguen sin regular las candidaturas no partidistas. Ya están permitidas en la Constitución pero faltan las leyes reglamentarias a nivel federal. Supuestamente iban a ser aprobadas este periodo ordinario del Congreso como parte de la reforma político-electoral, pero, como ya sabemos, dicha reforma fue postergada. Así que al día de hoy, no hay nada de nada.

En la prensa trascendió que los legisladores, es decir los partidos, estaban discutiendo poner una serie de requisitos a los candidatos independientes prácticamente imposibles de cumplir: “Los aspirantes presidenciales sin partido deberán demostrar firmas de apoyo equivalentes a 1% de la lista nominal de electores (alrededor de 783 mil firmas) de al menos 17 entidades federativas. En el caso de los aspirantes a senadores, deberán recabar 2% de firmas de al menos la mitad de los distritos del estado por el que pretendan competir. A su vez, quienes busquen ser diputados de mayoría también deberán acreditar el 2% de firmas del distrito al que aspiren. Los independientes no podrán hacer campañas por radio y televisión para recabar firmas ni tampoco tendrán acceso a financiamiento público hasta que obtengan el registro. Una vez que lo tengan, dispondrán de financiamiento público y tiempos en radio y televisión sin que éstos excedan 50% de los montos asignados al tipo de candidatura de que se trate. Además no podrán incluir su fotografía en las boletas”.

Una locura, sobre todo la cantidad de firmas para registrarse, que demuestra el miedo que le tienen los partidos a los candidatos independientes. En realidad le tienen miedo a una mayor competencia. Porque a su rechazo a las candidaturas apartidistas hay que sumar los durísimos requisitos que hay para formar un nuevo partido. Ambas situaciones demuestran que los partidos existentes no quieren competir con nuevas opciones y para eso erigen enormes barreras de entrada a posibles alternativas a las actuales.

Siempre he estado a favor de las candidaturas no partidistas porque en la política, al igual que en la economía, es mejor la competencia que los monopolios. Considero que uno de los problemas que tiene nuestra democracia es el monopolio partidista de la representación, el cual ha generado una clase política vividora y adicta de prerrogativas multimillonarias que pagamos los contribuyentes.

Si bien el rompimiento del monopolio priista fue central para democratizar la política del país, los partidos que pactaron la democratización mantuvieron para ellos el monopolio de las candidaturas. Establecieron una competencia restrictiva: dentro de los partidos, todo; fuera de ellos, nada. De esta forma transitamos de un régimen de un solo partido a uno de tres y morralla, partidos que se han dedicado a defender sus monopolios y restringir aun más la competencia.

Las candidaturas independientes no son un asunto teórico. En el país hay cada vez más ciudadanos que quieren competir fuera de los partidos. Jorge Castañeda pretendió hacerlo en la elección presidencial de 2006. Demandó un amparo para poderse registrar como candidato independiente, demanda que fue desechada por la Suprema Corte de Justicia, que lamentablemente no quiso entrar al fondo del asunto.

A finales del sexenio pasado, se aprobó una reforma constitucional que permitía las candidaturas independientes. A nivel local ya fueron aprobadas algunas legislaciones secundarias para hacerlas operativas. El año pasado, en Zacatecas, Raúl de Luna Tovar ganó como candidato independiente la presidencia municipal de General Enrique Estrada. Para registrarse, el Instituto Electoral del Estado de Zacatecas le requirió la firma y copia de la credencial de elector de 15% del electorado del municipio. Esto equivalía a 745 ciudadanos. Recabó más de mil cien firmas. Su nombre, por tanto, apareció en la boleta con su propio logotipo. De Luna realizó campaña con el dinero que recaudó entre familiares y amigos. Se gastó un total de 105 mil pesos.

Este caso demuestra que, aun con enormes barreras de entrada, algunos candidatos independientes pueden ganar. Pero esta posibilidad sigue sin regularse a nivel federal. Una lástima, porque en México urge permitir las candidaturas independientes, o, en su caso, simplificar la formación y el registro de partidos políticos, lo cual oxigenaría nuestra vida democrática.

                Twitter: @leozuckermann

Morena en la antesala de convertirse en partido político

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De la mano de López Obrador, y con más de 400 mil afiliados

El Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) cerró 2013 con más de 400 mil afiliados, 25 asambleas en todo el país y se coloca en la antesala de ser el nuevo partido político de izquierda. Después de que el ex candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, rompió con el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y anunció que formaría su propia fuerza política, Morena emprendió el camino que le llevó un año entero y que culminará con una Convención Nacional el 26 de enero de 2014, dijo Bertha Elena Luján Uranga, secretaria general de Morena. A partir de ese momento, el Instituto Federal Electoral (IFE) tendrá la tarea de revisar si el movimiento de López Obrador cumple o no con los requisitos y le entregará el registro a mediados de 2014. Morena necesita 230 mil afiliados y asambleas estatales con un mínimo de 3 mil militantes. Requisito que ya tiene. Para enero del próximo año, el movimiento realizará siete asambleas más, una de ellas en Baja California Sur, donde el 15 de diciembre no se reunió el quórum necesario para el registro ante el IFE. “Las dos condiciones están óptimas. En todas las asambleas participó el IFE como la autoridad registradora. Esto nos lleva a plantearnos que para el año que entra lo que hay que hacer es reforzar la organización interna, completar todos los comités municipales, construir los comités de base y ampliar la base de afiliación no nos conformamos con los 400 mil, tenemos metas mayores”, dijo Bertha Luján. La Secretaria General de Morena indicó que si bien el movimiento ya cumple con los requisitos para convertirse en un partido político, el proceso no fue fácil. “Estamos trabajando con las uñas, porque no recibimos el apoyo más que de la gente más cercana, de los diputados y senadores afines a Morena, que no son muchos”, dijo. Este fue uno de los factores que influyó en Baja California Sur, donde la población es más dispersa y se requieren más recursos. “Son estados donde hay una población más dispersa. No es lo mismo un evento de este tipo en un estado como Oaxaca que en Baja Sur. En Baja California el transporte es carísimo y los recursos son limitados. Siempre el norte es más difícil que el sur: las Bajas, Sonora, Sinaloa, chihuahua, Coahuila, Tamaulipas, Nuevo León, son estados más difíciles. Allá el proceso se contamina mucho con nuestra relación y cercanía con Estados Unidos, hay un esquema bipartidista, que estamos rompiendo, pero que existe como modelo”, dijo.

MORENA NO LLEGA AL  MILLÓN Y MEDIO

El movimiento de López Obrador, aunque cumple con los requisitos para registrarse como partido, no alcanzó la meta que se propuso en enero de 2013: llegar a millón y medio de afiliados. Un mes después del arranque de la inscripción de militantes, Martí Batres, presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), ofreció una conferencia de prensa para informar que llevaban 80 mil afiliados y que la campaña iba viento en popa. Sin embargo, el camino se complicó para Morena, sobre todo por la falta de financiamiento, pues el movimiento avanzó prácticamente con los recursos de los representantes de Comités Municipales y Estatales de cada entidad. Bertha Luján, secretaria general de Morena, reconoció a principios de año que el movimiento requería fondos para asegurar los gastos operativos de la sede nacional, por lo que realizarían bailes, rifas y otras actividades para recaudar recursos (el primer baile se anunció para el 13 de abril, con una meta de obtener 200 mil pesos). Luján explicó que durante el arranque de los “bonos fundador”, en enero, se obtuvieron 70 mil pesos, pero que desconocía las últimas cifras. El plan financiero de Morena que se anunció en enero proyectó obtener 20 millones de pesos durante este año, de los cuales 10 millones provendrían a través de 36 mil bonos que tienen un valor desde los 100 a los 50 mil pesos. Estos bonos son firmados por Andrés Manuel López Obrador y Martí Batres. El resto del dinero se obtendría de la aportación de un peso diario por cada afiliado al movimiento y la realización de actividades como bailes, rifas y boteo. A pesar de que los representantes de Morena dijeron que la mitad de los recursos recabados se destinarían para costear a la sede nacional y el resto se repartiría en los estados del país, varios representantes de comités estatales declararon que sobrevivieron de las aportaciones de los bolsillos de los voluntarios locales y que no vieron el recurso nacional. Además de la falta de recursos económicos, Morena también enfrentó un clima de represión y de violencia en el interior del país. Estados como Jalisco, Guanajuato y Querétaro gobernados históricamente por mandatarios y alcaldes panistas y priistas, fueron un terreno difícil para el movimiento de izquierda, pues sus líderes sufrieron hostigamiento por parte de autoridades municipales y en algunos casos exclusión en municipios de extrema pobreza. En Querétaro, por ejemplo, dijo Sinuhé Piedragil Ortiz, presidente del Comité Estatal de Morena, se afiliaron gracias a módulos errantes en las plazas y jardines públicos alrededor. En la zona de la Sierra Gorda, en los municipios de Peñamiller, Jalpan y Landa de Matamoros los líderes locales que afilian simpatizantes al movimiento sufrieron de exclusión de programas sociales por parte del gobierno, dijo Piedragil. Mientras que en León, Guanajuato, los representantes de Morena que colocaron módulos en las plazas públicas padecieron de intentos de desalojo constante por parte del municipio, indicó Ernesto Prieto Ortega, coordinador de Morena en ese estado. “Se acercan policías vestidos de civiles diciendo que nos quitemos, que no tenemos permiso. Que si queremos estar ahí, tenemos que pagar dinero como si estuviéramos vendiendo algo en la calle”, narró Prieto Ortega. En el norte del país la guerra entre la bandas criminales afectó la logística del movimiento y volvió a esta región de por sí difícil para la izquierda, una zona donde se avanzó a paso más lento que en estados del Centro y Sur del país. Valeriano Olguín García, un maestro en un instituto de educación superior, tiene 60 años y es miembro activo de Morena en Piedras Negras, Coahuila. El profesor apoyó en el proceso de afiliación y dijo que la estrategia de colocar módulos en la sede no funcionó, por lo que los organizadores optaron por ir por los simpatizantes casa por casa. Sin embargo, Valeriano dijo que no se pudo tocar la puerta de todos los hogares de Piedras Negras y sus alrededores. Los miembros de Morena afiliaron en sus colonias y a las familias que conocían. Tampoco tuvieron la oportunidad de viajar de noche a los municipios de Allende, Morelos, Zaragoza, Jiménez, Hidalgo, Villa Unión, Nava y Guerrero – que también pertenecen al I Distrito Federal Electoral, radio de acción de los representantes de Morena en el norte de Coahuila- porque de noche “todos los gatos son pardos y ‘ellos’ se pueden equivocar”, aseguró Valeriano. Además, la posibilidad de viajar de noche a otro municipio del distrito electoral fue nula y no es para menos, pues de acuerdo con la organización Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila (Fundec), 52% de las desapariciones forzadas ocurrió en Piedras Negras, la mayoría de ellas perpetuadas por grupos criminales. La violencia, aunada a la “vigilancia” de miembros del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a la población, hizo más lenta la tarea del movimiento en la región, dijo Valeriano. Lo mismo sucedió en Durango, Chihuahua, Tamaulipas y Nuevo León.

MORENA MARCÓ SUS “LÍMITES” CON EL PRD

El movimiento de López Obrador también se caracterizó durante el año que concluyó por mantener su distancia con el PRD. Sin bien López Obrador salió de las filas del Sol Azteca y fue el candidato por ese partido a la Presidencia de la República, el líder marcó sus límites con las cúpulas perredistas. Uno de los principales puntos de quiebre fue la firma del Pacto por México por parte de Jesús Zambrano Grijalva, presidente Nacional del PRD, acción que AMLO criticó severamente durante casi todo el año. A la par de la lucha por construir un nuevo partido, Andrés Manuel se dio a la tarea de emprender una campaña en contra de la privatización de Petróleos Mexicanos (Pemex) a través de movilizaciones sociales, que no mezcló con las bases perredistas. En varias ocasiones el tabasqueño condicionó al PRD salirse del Pacto para ir juntos a la lucha por Pemex, condición que fue calificada por las cúpulas del Sol Azteca como un “error político”. Morena se concibió como la “única oposición” al régimen y se caracterizó por rechazar cualquier negociación o acercamiento con el PRI y con el Presidente Enrique Peña Nieto. Luego de la aprobación de la Reforma Energética en el Congreso de la Unión, Morena continúa por su cuenta y se niega rotundamente a mezclarse con el PRD. Con López Obrador aún convaleciente de la cirugía que se le realizó después de sufrir un infarto al miocardio, las riendas del movimiento están en manos de Batres Guadarrama, quien dijo hace unos días que con la bases perredistas estaría dispuesto a coincidir, pero con sus líderes, nada.